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Sumaria de la Fiscalía de Nuremberg

Juan Tasselkraut debe ser procesado por
complicidad en el asesinato de Diego N√ļ√Īez

Juan Tasselkraut ist wegen Beihilfe
zum Mord an Diego N√ļ√Īez anzuklagen

Primera declaración acerca del auto de sobreseimiento de la Fiscalía
de Nuremberg del 27 de noviembre en el sumario contra el gerente
de Mercedes-Benz, Juan Tasselkraut

de Wolfgang Kaleck
Vocero de la Coalición contra la Impunidad (Alemania)
Presidente de la Asociación de Abogadas
y Abogados Republicanos (Alemania)
Berlin, 6 de diciembre de 2003

El 3 de diciembre 2003, la autoridad judicial de Nuremberg hizo publica su decisi√≥n del d√≠a 28 de noviembre 2003 de dictar √≥rdenes de detenci√≥n contra el ex-Presidente y Jefe de la Junta Militar, Jorge Videla, el ex-Comandante en Jefe de la Marina, Emilio Massera y el ex-Comandante del 1¬ļ Cuerpo del Ej√©rcito, Carlos Suarez Mason. Esta decisi√≥n significa un gran √©xito para los esfuerzos que realizaron durante m√°s de cinco a√Īos los parientes argentino-alemanes de desaparecidos y asesinados y la Coalici√≥n contra la Impunidad as√≠ como todas las organizaciones de derechos humanos y de juristas que cooperan con ellos.

Al mismo tiempo se comunic√≥ que el 27 de noviembre 2003, la Fiscal√≠a de Nuremberg decidi√≥ cerrar la investigaci√≥n contra el gerente de Mercedes Benz, Juan Tasselkraut. El representante legal alem√°n de las v√≠ctimas argentinos en este juicio, el abogado Wolfgang Kaleck (Berlin), hab√≠a efectuado la denuncia en representaci√≥n de la Asociaci√≥n Republicana de Abogadas y Abogados (RAV). En el √≠nterin las siguientes organizaciones manifestaron su apoyo a la denuncia: los sindicalistas cr√≠ticos de LabourNet, la Asociaci√≥n de Accionistas Cr√≠ticos de DaimlerChrysler, la Coalici√≥n contra la Impunidad as√≠ como grupos dentro del sindicato metal√ļrgico IG Metall y del plantel de DaimlerChrysler. Otro juicio contra la empresa y su entonces gerencia se encuentra pendiente en la Fiscal√≠a de Buenos Aires. En la C√°mara Federal de La Plata se lleva adelante un Juicio por la Verdad sobre el mismo caso. Se proyecta presentar una demanda civil por da√Īos y perjuicios en los Estados Unidos.

El auto de sobreseimiento fue entregado el día viernes, 5 de diciembre 2003. En los próximos días la decisión será apelada. A continuación y con salvedad de la fundamentación de la apelación se presenta una primera evaluación de la decisión de la Fiscalía de Nuremberg.

La Fiscal√≠a de Nuremberg declar√≥ el sobreseimiento sin que, en el momento actual, exista una necesidad real de hacerlo. Es posible que el defensor del inculpado Tasselkraut haya presionado desde el verano (boreal) pasado a favor del sobreseimiento y que la empresa DaimlerChrysler tenga un fuerte inter√©s que este juicio termine cuanto antes, ya que tiene la intenci√≥n de presentar a la opini√≥n p√ļblica, el d√≠a 8 de diciembre 2003, el informe de una pesquisa interna. La Fiscal√≠a de Nuremberg, sin embargo, hubiera tenido razones suficientes no s√≥lo para continuar el sumario sino para intensificarlo. En su lugar ignor√≥ ciertos conocimientos de los procesos en Argentina y no esper√≥ los resultados de pesquisas muy prometedoras. Varios importantes testigos argentinos no fueron invitados a un interrogatorio consular en la Embajada de la Rep√ļblica Federal Alemana. Sobre todo, no tom√≥ en debida cuenta los resultados de las pesquisas existentes y los valor√≥ de manera incorrecta.

Es falsa la declaración de la Fiscalía que no haya informaciones concretas sobre el destino de los desaparecidos incluyendo él de los 15 sindicalistas desaparecidos de Mercedes Benz, que a razón de ello no será posible constatar fehacientemente la muerte de los desaparecidos y que en consecuencia no exista una complicidad de Tasselkraut en el asesinato.

Existen indicaciones concretas sobre el destino de los sindicalistas desaparecidos no mencionados por la Fiscalía.

Respecto de los desaparecidos Remire y Ventura, ante la C√°mara Federal de La Plata el testigo Adolfo Paz - cuyo testimonio hasta el momento no ha sido considerado por la Fiscal√≠a - declar√≥ que al comienzo de 1977 estuvo preso en la comisar√≠a de Avellaneda. El jefe de la comisar√≠a era el subcomisario Rub√©n Lavall√©n el cual, a partir de 1978, se desempe√Īo como Jefe de Seguridad de Mercedes Benz Argentina. El testigo Paz pudo identificar de manera inequ√≠voca como presos a Reimer y Ventura. Este hecho se desprende tambi√©n de la pel√≠cula de la Dra. Weber que se encuentra a disposici√≥n de la Fiscal√≠a como elemento de prueba.

La testigo Dra. Gabriele Weber entreg√≥ a la Fiscal√≠a de Nuremberg el certificado de defunci√≥n de Diego N√ļ√Īez emitido por las autoridades argentinas.

El testigo sobreviviente H√©ctor An√≠bal Ratto relat√≥ en todos los interrogatorios que despu√©s de su secuestro al centro de tortura Campo de Mayo pudo ver a Diego N√ļ√Īez y los sindicalistas secuestrados Leichner, Del Conte, Gigena, Arenas y Mosquera y que, despu√©s de algunas semanas, fueron trasladados lo cual, seg√ļn todos los conocimientos cient√≠ficos y jur√≠dicos sobre el funcionamiento de la dictadura militar, significa que fueron sacados del centro de tortura y asesinados en una de las formas conocidas (fusilados y enterrados en fosas comunes o que fueron anestesiados y arrojados al mar).

En general, los abogados de la Coalici√≥n contra  la Impunidad hab√≠an explicado ya anteriormente:

Este caso y otros casos parecidos, en los cuales hemos efectuado una denuncia, tan s√≥lo confirman el conocido sistema de desaparici√≥n de personas como lo detallan el Informe de la CONADEP, el Informe de la Comisi√≥n Interamericana de Derechos Humanos entre otros. Seg√ļn todos los conocimientos cient√≠ficos, hist√≥ricos y jur√≠dicos, los centros clandestinos de tortura s√≥lo permit√≠an tres salidas: una parte de los secuestrados y torturados fue liberada, otra parte fue enviada como preso PEN a las c√°rceles oficiales y una parte mayoritaria de los desaparecidos fue asesinada de manera conocida. En consecuencia es preciso suponer tambi√©n en los casos de la presente investigaci√≥n que en todos los casos denunciados el secuestro de las v√≠ctimas condujo a su asesinato.

Si la Fiscal√≠a exige la certeza absoluta de que los desaparecidos fueron realmente asesinados como condici√≥n para la suposici√≥n de la sospecha suficiente de criminalidad, exige una grado de prueba mucho m√°s estricto de lo que postula la ley. Seg√ļn la opini√≥n predominante fundamentada por el texto del art√≠culo 261 del C√≥digo de Procedimiento Penal rige para todos los juzgamientos el mismo grado de prueba, es decir la convicci√≥n personal del juez que se apoya en los hechos objetivos. En cambio no es necesaria una certeza absoluta que excluye de manera absoluta su contrario y que no puede ser puesta en duda por persona alguna.

Más bien basta con un grado de certeza suficiente acorde con la experiencia general que excluye dudas razonables pero no dudas que se fundamentan exclusivamente en posibilidades teóricas. Para la constatación de hechos basta que exista un grado de certeza suficiente acorde con la experiencia general que excluye dudas razonables. Las dudas que no se fundamentan en indicios concretos sino en la suposición de una posibilidad abstracta y teórica no deben ser tomadas en consideración. (Jurisprudencia permanente: En casos realmente dudosos el juez debe contentarse con un grado de certeza adecuado para la vida práctica que hace callar las dudas sin excluirlas de manera absoluta).

En los presentes casos no existe un fundamento real para las dudas de la Fiscal√≠a acerca del asesinato de los desaparecidos. No existen indicios probatorios que podr√≠an fundamentar las dudas de la Fiscal√≠a o, m√°s tarde, las del Tribunal. Las dudas presentadas por la Fiscal√≠a - que los desparecidos posiblemente podr√≠an estar con vida ‚Äď revisten, si se toma en debida cuenta el panorama general, una naturaleza puramente abstracta y te√≥rica y no pueden poner en duda el grado de certeza necesario acorde con la experiencia general. La pura posibilidad intelectual que los pormenores del hecho podr√≠an haber sido distintos no puede obstaculizar una condena. Si la Fiscal√≠a aplicara el grado probatorio correcto, sin lugar a dudas llegar√≠a a la conclusi√≥n de que en todos los casos existe una sospecha de criminalidad suficiente y que el procesamiento s√≥lo es impedido por la ausencia continua de los inculpados. Es decir, es preciso suponer la muerte de los sindicalistas desaparecidos de Mercedes Benz.

De manera imprudente la Fiscal√≠a de Nuremberg sigue la versi√≥n publicada por DaimlerChrysler seg√ļn la cual el testigo sobreviviente, Ratto, incurri√≥ en contradicciones en sus distintas declaraciones sobre la forma en la que Tasselkraut entreg√≥ la  direcci√≥n de Diego N√ļ√Īez a la polic√≠a. La Fiscal√≠a se apoya parcialmente en una traducci√≥n prejuiciada - realizada por DaimlerChrysler - de la declaraci√≥n de Ratto.

Desde su primer interrogatorio testimonial en el a√Īo 1985 en el Juicio contra los Comandantes de la Junta Militar, el testigo Ratto sigue diciendo lo mismo: que Tasselkraut  en presencia del testigo entreg√≥ la direcci√≥n de Diego N√ļ√Īez, m√°s tarde secuestrado, a la polic√≠a. El juicio de 1985 sufri√≥ de malas condiciones ac√ļsticas como se desprende de una pregunta de los jueces. Ratto contesta de manera inequ√≠voca que la direcci√≥n de Diego N√ļ√Īez fue transmitida. De un art√≠culo del diario Clar√≠n, entregado a la Fiscal√≠a por la testigo Dra. Weber, se infiere claramente que el reportero judicial del diario lo entendi√≥ y lo escribi√≥ de la misma manera. En este entonces la empresa no protest√≥ contra esta descripci√≥n. En el juicio se trataba s√≥lo de la condena de los comandantes y no de la colaboraci√≥n de empleados de la empresa. Por ello, en aquel momento no hubo necesidad de esclarecer la cuesti√≥n.

Los dos interrogatorios consulares de Ratto no presentan contradicciones.   En cada caso relata la entrega oral de la direcci√≥n por Tasselkraut. La declaraci√≥n de Ratto en la pel√≠cula de la testigo Dr. Weber no contradice de manera alguna sus otras declaraciones. En todos los casos el testigo declara que Tasselkraut recibi√≥ la direcci√≥n y la pas√≥ en voz alta a la polic√≠a.

Respecto de la motivaci√≥n para la declaraci√≥n es importante enfatizar lo siguiente: Reci√©n en 1985 en el Juicio contra las Juntas Militares, el testigo Ratto ‚Äď secuestrado en 1977, torturado y preso durante largo tiempo ‚Äď efectu√≥ la declaraci√≥n sobre la entrega de la direcci√≥n. Durante los 15 a√Īos siguientes no hizo nada al respecto hasta que la testigo Dr. Weber lo encontr√≥ y lo entrevist√≥ de vuelta. Reci√©n en esta oportunidad repiti√≥ su descripci√≥n de lo acontecido sin haber sacado provecho personal alguno. Por lo dem√°s como testigo incurrir√≠a en un delito si inculpara a Tasselkraut de manera no justificada.

El inculpado Tasselkraut, en cambio, tiene el derecho y muchas razones de negar la entrega de la direcci√≥n y con ello su complicidad en el asesinato. La empresa Mercedes Benz sac√≥ provecho econ√≥mico de los asesinatos de los delegados sindicales, entre ellos N√ļ√Īez. Tasselkraut declar√≥ como testigo en la C√°mara Federal de La Plata que despu√©s del golpe la productividad hab√≠a bajado al 30% como consecuencia del sabotaje. Pasado cierto tiempo (es decir despu√©s del secuestro de los delegados) la productividad volvi√≥ a normalizarse. "Y... milagros no hay, Su Excelencia", a√Īadi√≥.

Se puede comprobar que Tasselkraut mintió en su declaración en la Embajada Alemana. Es alarmante que la Fiscalía o no se diera cuenta de este hecho o no lo tomara en debida consideración.

No s√≥lo la descripci√≥n del secuestro de Ratto que hizo Tasselkraut es absolutamente inveros√≠mil. A√ļn m√°s peso tiene su declaraci√≥n que no ten√≠a conocimiento de detenciones en la planta con excepci√≥n de la de Ratto. Se puede comprobar que en el predio de la empresa - y con ello bajo la responsabilidad de la gerencia y tambi√©n del Jefe de Producci√≥n Tasselkraut - como m√≠nimo dos personas adicionales a H√©ctor Ratto fueron torturadas o secuestrados: Juan Jos√© Ratto y Juan Jos√© M., este √ļltimo prest√≥ declaraciones extensas en la Embajada Alemana. Un d√≠a anterior a la liberaci√≥n  de M. de un centro de tortura clandestino se recibi√≥ en su domicilio un telegrama de la empresa recomend√°ndole que despu√©s de lo vivido tome unos d√≠as de vacaciones pagas. Hay que concluir que la empresa estaba informada sobre su lugar de detenci√≥n y su liberaci√≥n inminente.

El colega del mismo apellido de Juan Jos√© M., Alfredo M. fue secuestrado en su domicilio. Es absolutamente inentendible que la Fiscal√≠a haya renunciado a interrogar este nuevo testigo. Alfredo M. es fundador y durante muchos a√Īos fue Secretario General de la Asociaci√≥n Personal Superior de Mercedes Benz Argentina. Alfredo M. trabaj√≥ durante 36 a√Īos en Mercedes Benz y dej√≥ la empresa reci√©n en 2001.

Seg√ļn inform√≥ la testigo Dra. Weber a la Fiscal√≠a, M. fue secuestrado el d√≠a 14 de diciembre 1976 (el mismo d√≠a que los operarios Grieco y Vizzini) y torturado por el Comisario Rub√©n Lavall√©n (a partir de 1978 Jefe de Seguridad de Mercedes Benz) en persona e interrogado sobre las actividades sindicales. El pr√≥ximo d√≠a, cuando despu√©s de varias horas de tortura lleg√≥ tarde a la planta, lo esperaba el Jefe de Producci√≥n Tasselkraut quien estaba informado sobre lo sucedido.

Adicionalmente, la declaraci√≥n del testigo Leopoldo Schiffrin s√≥lo fue tomada en cuenta en la medida en que constata que como Juez en La Plata no dispone de pruebas para una colaboraci√≥n directa de la empresa en el asesinato de colaboradores de la empresa lo cual nadie hab√≠a postulado. Los asesinatos fueron realizados por militares o polic√≠as. El testigo Leopoldo Schiffrin expres√≥ claramente que la tarea de la C√°mara Federal consiste en esclarecer el destino de los desaparecidos, pero expresamente no en la constataci√≥n de las responsabilidades. El testigo Schriffrin enfatiz√≥ que √©l y su Tribunal no insistieron en la entrega de la direcci√≥n de N√ļ√Īez porque los jueces ya ten√≠an conocimiento que ya en el a√Īo 1975 las direcciones de sindicalistas de Mercedes Benz hab√≠an sido entregadas a la polic√≠a.

Leopoldo Schiffrin subray√≥ que la empresa estaba al tanto del procedimiento de los militares. As√≠ confirma la alegaci√≥n del denunciante que reproduce la declaraci√≥n de Tasselkraut en la entrevista realizada por la testigo Weber en una fecha anterior a la denuncia, en el oto√Īo de 1999: A la pregunta de Dra. Weber ‚Äď La empresa tuvo conocimiento en este entonces que los militares torturaron y asesinaron a los trabajadores detenidos como subversivos? ‚Äď Tasselkraut respondi√≥: ‚ÄúPara aquel que conoc√≠a un poco la situaci√≥n de la Argentina, estaba claro que, contra todo sentido humano, contra todo derecho humano, en la Argentina se eliminaban personas‚ÄĚ.

El sumario contra Tasselkraut debe ser reabierto. Lo sucedido debe ser esclarecido en su totalidad aprovechando todos los medios jur√≠dicos. Juan Tasselkraut debe ser procesado por complicidad en el asesinato de Diego N√ļ√Īez.